
La Política Nacional de Datos surgió para atender la ausencia de un marco integral de gobernanza de datos, lo que había derivado en una gestión fragmentada, con baja interoperabilidad, escasa coordinación interinstitucional y sin una visión estratégica de país a largo plazo.
La falta de institucionalidad clara, normas actualizadas, infraestructura de datos, liderazgo técnico y un enfoque centrado en las personas, en un contexto de gran diversidad sectorial, limitaba el potencial de los datos como motor de desarrollo sostenible, innovación pública y protección de derechos digitales.
¿Por qué era importante abordar este tema?
Hoy en día, los datos son una infraestructura estratégica para el desarrollo. Una gobernanza efectiva permite:
- Alinear la visión nacional con la ejecución institucional.
- Consolidar la soberanía digital.
- Garantizar los derechos humanos.
- Promover el uso responsable de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial (IA).
Sin un marco claro, los datos tienden a permanecer dispersos, subutilizados o expuestos a usos arbitrarios y no éticos, debilitando su potencial como bien público.
Desde Datamorfosis diseñamos un modelo de gobernanza de datos modular, escalable y centrado en derechos, construido a partir de los siguientes elementos:
- Elaboración de un diagnóstico participativo con enfoque territorial y multiactor.
- Diseño colaborativo de un modelo de gobernanza estructurado en tres ejes (normativo, infraestructura y liderazgo) y tres niveles de acción (estratégico, sectorial y operativo).
- Articulación con la Agenda Digital 2030 y otras políticas públicas de Bolivia.
- Inclusión de la perspectiva de género, la interculturalidad y el enfoque de derechos digitales.
Trabajamos en estrecha colaboración con la AGETIC, el BID y diversos actores públicos para co-diseñar un modelo de gobernanza de datos pertinente a nivel normativo, técnico y operativo.
La AGETIC facilitó la participación de instituciones del gobierno nacional, enriqueciendo el diagnóstico con información territorial y multisectorial. Esto permitió articular el modelo con políticas nacionales como la Agenda Digital 2030 e integrar enfoques claves para Bolivia: género, interculturalidad y derechos digitales.
El proyecto entregó un Modelo de Gobernanza de Datos y un Plan de Acción que se consolidan como una hoja de ruta estratégica para orientar el diseño e implementación de una política pública de datos con un enfoque progresivo, soberano y multiactor.
Entre los principales logros se destacan:
- Visión nacional consolidada de gobernanza de datos, alineada con principios de ética digital, derechos humanos, soberanía tecnológica e inclusión social.
- Acciones concretas con responsables y plazos definidos en horizontes inmediatos, intermedios y de largo plazo.
- Fortalecimiento institucional con nuevas figuras de liderazgo, como el Líder Nacional de Datos, y actualización de marcos institucionales.
- Capacidades técnicas y humanas, mediante formación adaptada a perfiles institucionales y alianzas con universidades, organismos internacionales y centros de investigación.
- Avances hacia la interoperabilidad y una gestión más eficiente de la infraestructura de datos.
- Enfoque transversal en derechos, integrando género, interculturalidad, acceso a la información y protección de datos personales.
- Impacto en la toma de decisiones públicas, al promover el uso ético y estratégico de los datos como bien común y habilitador de políticas basadas en evidencia e innovación tecnológica.
El proyecto no solo generó un instrumento técnico y político de alto valor, sino que también instaló capacidades institucionales, articuló actores clave y sentó las bases de una infraestructura pública de gobernanza de datos, ética y orientada al bien común.
